Domingo, 03 Mayo 2009 22:12

¿Que significa vivir con lo nuestro?

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 por Luis Alejandro Rizzi
Esta nota me fue inspirada por un artículo de ROBERTO GARCÍA publicado en “PERFIL” el sábado 2 de mayo con relación a algunas expresiones hechas por Cristiano Ratazzi en una cena de empresarios realizada en Punta del Este durante el verano pasado.
Según García, Ratazzi habría dicho que “Lo único que trajo la idea de vivir con lo nuestro fue pobreza y nos alejó cada vez más del mundo”.Esas expresiones merecieron diatribas, algo muy distinto a la crítica, por parte del oficialismo y algún sacrificado infante que días pasados pude escuchar en una “AM”, cuyo destino a nadie importa pero que como buen cristiano mereció mi conmiseración. Es el precio que se paga y el premio que siempre recibe la obsecuencia.

En verdad yo criticaría a Ratazzi diciendo que ni siquiera “sabemos vivir con y por lo nuestro”

En la Argentina hay una enorme vocación por lo superficial y lo efímero se critica la década del 90 por parte de quienes la aprovecharon al máximo (Kirchner entre los mas conspicuos), se critica la apertura de la economía por todos aquellos que reclamaban una mayor integración entre los países como si fuera posible “integrarse”, levantando barreras proteccionistas y a la vez pretender “vivir con lo nuestro”. Proteccionismo e integración son opuestos incompatibles lo que constituye una ecuación irresoluble para nuestro “progresismo” a la bartola, como suele decir Jorge Asis.

Lo grave es que muchos de los que hablan de estos temas y de la economía real no tienen la menor idea de cómo funcionan las cosas en los procesos económicos. Ni siquiera se los podría llamar “teóricos”, son meros amanuenses o lo que podría ser peor orgullosos sicarios, a veces amateurs, al servicio del poder de turno, carentes de principios, ideas y moral.  Solo buscan demostrar su profesión de obsecuentes.

Obviamente esos sicarios, profesionales o amateurs atacan el blanco señalado y probablemente disparen pidiendo perdón y aclarando “…Que no hay nada personal…”, como le dijo a Ana Bolena, su verdugo, antes de cortarle la cabeza.
Estos sicarios de poca monta y con pretensiones de “incunables” comienzan dando muestras de fidelidad reprochando el llamado “consenso de Washington” que quizás nunca leyeron.

En verdad John Williamson a fines de noviembre de 1989  enumeró una serie de políticas que debían respetar ciertos principios que enumeró y que luego se convirtió en el llamado “consenso de Washington”
Veamos el Kirchnerismo se jacta de la disciplina fiscal de su gobierno, ordena la prioridad del gasto público, según dice para favorecer la inclusión social, ha respetado las tasas de interés fijadas por el mercado, también mantiene una tasa de cambio competitiva según lo hacen saber sus “amanuenses”; mediante el blanqueo sancionado recientemente buscan liberar la entrada de inversiones extranjeras directas aunque sea hasta fines de agosto.De esos diez principios cinco, el 50% los aplica a rajatabla.

Veamos los restantes, días pasados la Presidenta convocó a todo el cuerpo de embajadores para fijar como política de estado el fortalecimiento del comercio exterior, en teoría se comparte el principio aunque en la práctica luego se ponen trabas que nos han hecho perder mercados cuya recuperación no será fácil. Obviamente solo se puede tener comercio exterior en crecimiento si lo liberamos como lo ha hecho CHILE con sus tratados de libre comercio. La liberación no significa desistir de políticas proteccionistas, pero proteccionistas de las reglas del mercado, como es la de tener una moderna legislación “antidumping” por ejemplo. Deberíamos respetar la famosa “lex mecatoria”

Un punto flojo del “Kirchnerismo” con relación a los principios del “consenso” sería en cuánto a las “privatizaciones”, ya que ha avanzado contra el sector privado ya sea estatizando como el caso de Aerolíneas Argentinas o el Correo Argentino, aunque alienta a “empresarios” amigos a ingresar en ciertos negocios. Por lo tanto podríamos decir que el “kirchnerismo” respeta el principio en cuanto es funcional a sus intereses, podríamos decir que respecto a las privatizaciones tiene una idea mercenaria.

Debemos reconocer que en cuanto a “desregulaciones” el kirchnerismo está en el punto opuesto, por tanto intenta regular todo lo que tiene a su alcance. Este principio del consenso –reconozcámoslo con hidalguía - es repudiado por el Kirchnerismo.

La “presencia del Estado” en la agricultura, retenciones mediante, limitaciones y prohibiciones a la exportación nos llevará casi seguro a importar trigo de donde tampoco podremos vivir con lo nuestro ya que la siembra del cereal disminuirá por falta de rendimiento y competitividad.

La misma suerte, consecuencia de estas políticas suicidas, correrán las áreas a sembrar de maíz, girasol y soja por lo que la producción también caerá, al tiempo que favorecemos a nuestros competidores, brasileños, estadounidenses, australianos y otros para que si “puedan vivir con lo de ellos”.

Por ultimo la caída de la producción de lácteos y carnes también contribuirán a que no nos alcance “lo nuestro para vivir o sobrevivir…!”

Volviendo al “consenso” nos queda finalmente el principio de los derechos de propiedad que en nuestro caso es un derecho y una garantía constitucional y la tantas veces anunciada y nunca realizada, reforma impositiva.

Señores economistas afines al gobierno el kirchnerismo solo ha repudiado uno solo de los diez principios del consenso de Washington y tiene pendiente la reforma impositiva, ley de coparticipación incluida, para hacer mas equitativo y menos regresivo nuestro sistema impositivo que obliga a pagar la misma tasa de IVA al rico que al indigente. La política impositiva argentina es “preconsenso”, pero en este punto el “kirchnerismo” se mantiene también

Si recorremos los países de la región que mejor funcionan vemos que respetan esos diez principios siendo emblemático el caso de CHILE gobernado desde el regreso de la democracia por la coalición de izquierda.
Vivir con lo nuestro implica en definitiva saber respetar y cumplir en sentido sustancial esos diez principios que no son ni más ni menos que principios de sentido común.

Es cierto que en la Argentina nos cagamos en todo y de todo, pero esto debe ser materia de otro análisis no culpemos ni al “consenso” ni a la década del 90. Recordemos que a fines del 80 habían colapsado todos los servicios públicos luego de “vivir con lo nuestro” durante casi medio siglo, con alguna esporádica excepción.

Los servicios públicos explotados por el estado, transportes, energía, teléfonos, salud pública, educación habían colapsado y recordemos que a partir del 90 muchos de ellos se modernizaron y era posible contratar servicio telefónico, consumir gas, electricidad y combustibles líquidos sin ninguna restricción, otros siguieron igual, pero había una tendencia.

Los países que reniegan de esos principios se siguen debatiendo entre las miserias de la gente y las locas y desmesuradas ambiciones de sus gobiernos. Las consecuencias de la alternativa son fatales como ocurre en las tragedias.

En verdad Señor Ratazzi lo que no se puede es vivir con nuestras miserias que son las que verdaderamente nos empobrecen y nos alejan del mundo

Conclusión: Vivir con lo nuestro  implica generar políticas de estado que favorezcan el desarrollo porque tengámoslo en cuenta los países mas pujantes viven con y de lo propio y los países pobres son incapaces de aprovechar sus capacidades, por ello creo que RATAZZI se equivocó, en verdad nos alejamos del mundo porque no supimos vivir con lo nuestro y para lo ajeno no tenemos dinero y ahora salimos a pedir “créditos sin condicionamientos” precisamente a quienes culpamos de nuestros propios desaguisados.

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