Algunas compañías aéreas se están apresurando para ofrecer conexiones a Internet Wi-Fi en sus vuelos domésticos, pero ninguna habla sobre la falta de espacio.
La dificultad estribaba en poder utilizar eficientemente la conexión, y la cuestión fundamental que es su uso sobre la exigua superficie de la bandeja de clase económica y la posición del pasajero para poder leer la pantalla. Hay que deslizarse hacia abajo dada la configuración de la bandeja.
Este simple "handicap", está haciendo que el diseño de los asientos sea la clave, además de otros aspectos técnicos, para poder universalizar este servicio. Aircell es una compañía que se encuentra a la vanguardia de la instalación de Wi-Fi en vuelos domésticos. Su director ejecutivo J.W.Blumestein declaró a New York Times que "El notebook se encuentra en un ángulo que casi apoya en mi nariz".
El vuelo de AirTran, compañía de bajo coste de Orlando-FL-, es el antecedente de la instalación sobre sus 50 737 y 86 717 de Boeing del servicio de Internet abordo GOGO INFLIGHT de la compañía Aircell. En caso de lograrlo se convertiría en la primera compañía norteamericana en ofrecer Wi-Fi en toda su flota. Delta Air Lines también está instalando rápidamente el servicio de Wi-Fi.
La firma había anunciado anteriormente que iba a instalar el servicio en la totalidad de su principal flota nacional de más de 300 aeronaves, y dijo el día antes de la demostración de AirTran que ya tenía el sistema Wi-Fi de Aircell en la mitad de sus aviones y que tendría la otra mitad convertida para el mes de septiembre.
El espacio reducido entre las butacas es el principal inconveniente que presenta el uso de Internet en los vuelos comerciales estadounidenses La prisa en ofrecer Wi-Fi se asemeja a una interesante carrera de caballos en la industria de las aerolíneas de América del Norte, en donde American Airlines, United, Virgin America y Air Canadá se encuentran instalando el sistema Gogo, de Aircell.
Sin embargo, existen desventajas, como la falta de enchufes en la mayoría de las cabinas de clase económica (por lo cual el uso está limitado por la duración de la batería), y la cuestión de cuánta demanda realmente existe para una conexión a Internet a los precios que se contemplan. AirTran, por ejemplo, está cobrando 9,95 dólares para los vuelos de menos de tres horas y 12,95 dólares para los vuelos de más de tres horas.
Hasta el momento, dijo Joe Brancatelli, editor del sitio web dedicado a los viajes de negocios Joesentme.com, "no existe prueba alguna" de que una cantidad significativa de pasajeros esté dispuesta a pagar por el servicio de Wi-Fi en vuelos domésticos.
(El servicio de Aircell depende de torres celulares instaladas en tierra y no se puede utilizar en los vuelos al extranjero.) Además, argumentó, los que se inclinan por utilizar Wi-Fi en un vuelo, incluidos los viajeros de negocios atraídos por la posibilidad de aumentar su productividad, son exactamente las personas que se resisten a pagar un centavo más por servicios como conexión a Internet en un hotel, o en un avión.
Cuesta un promedio de 100.000 dólares instalar el servicio Gogo en un avión, dijo una portavoz de Aircell, Arianne Venuso, quien se negó a dar cifras concretas sobre la cantidad de personas que lo utilizan en los aviones ya equipados, como los 767 de American Airlines en sus rutas de costa a costa. "El uso ha superado las expectativas", señaló.
Obviamente, las compañías aéreas que se apresuran a instalar Wi-Fi apuestan a un mercado viable. En este agrio clima económico, Wi-Fi es uno de los pocos nuevos servicios en los que las aerolíneas nacionales gastan dinero. "Estamos dando un salto en la industria al incorporar Internet a bordo, pero en poco tiempo, en un par de años, todo el mundo la va a tener", Robert L. Fornaro, el director ejecutivo de AirTran, me dijo en el vuelo.
"Es demasiado importante como para no tenerla." Blumenstein, de Aircell, señaló que los usuarios de laptops que se contorsionan para utilizar Internet (tal vez con el asiento de en frente reclinado totalmente hacia atrás durante todo el trayecto) no son el único mercado para el servicio. Aircell y sus líneas aéreas asociadas están claramente apostando a un gran aumento en el mercado de teléfonos inteligentes con acceso a Internet.
AirTran, por ejemplo, estableció un precio más bajo, de 7,95 dólares, en los vuelos de cualquier duración, para aquellos pasajeros que utilizan Wi-Fi en teléfonos inteligentes. Con un iPhone o un BlackBerry habilitados para Wi-Fi, el problema del espacio reducido disminuye considerablemente. "Cuando empezamos a construir nuestra red hace dos veranos, no había un solo teléfono inteligente con un chip Wi-Fi, ni un solo BlackBerry con un chip Wi-Fi.
Ahora, si nos fijamos en los datos de la industria, aproximadamente el 90% de todos los dispositivos portátiles que saldrán al mercado en los próximos cinco años van a tener los chips Wi-Fi", dijo Blumenstein.
Fuente: www.aviaciondigitalglobal.com
Publicado en: AeroLatinNews.com