rostros pasaban del asombro a la conmiseración, cuando veían la PC que usábamos (de la era del pedal).
Siempre, desde el inicio, fuimos dos personas quienes le dimos vida a diario a este medio: el Webmaster Diego Rodríguez y yo.
Además de su capacidad, Diego tuvo la virtud de convertir a un "adoquín cibernético" en alguien que puede administrar un sitio bastante complejo como el de nuestro Portal pero luego de pasar verdaderas epopeyas editoriales, jornadas enteras sin poder dormir, maldiciendo a dúo por los imponderables y festejando en silencio cuando aparecía la solución.
Hoy, que en verdad hay un equipo y un poco de mejores apoyos tecnológicos, podemos contar como anécdota, algunos momentos especiales.
La puesta online del Portal (por entonces Portal del Uruguay) se remonta al primero de agosto de 2006 pero, el inicio con esta maravillosa tecnología de la WEB 2.0 se dio el primero de junio de 2007 y allí, comenzó otra historia, multiplicando por diez la cantidad de visitas al sitio.
Y en ese cambio radical, como el que vivimos ahora, ingresando en la TV Web, es obra casi exclusiva de Diego, desde sus Dimensiones Digitales y su enorme, insuperable capacidad creativa y vision autorizada del ciberespacio pero fundamentalmente de su compromiso y amor al trabajo.
Hace pocos días, se "nos tranco" el sistema en el momento que enviábamos el diario, miramos el reloj y eran las 5 y 30 de la mañana y pensamos "¿y ahora?".
Tímidamente le mandamos un sms en el nuevo idoma: ¿tas ahí? y de inmediato respondió "dele ahora".
En momentos que todavía muchos descubren la 2.0 (ya está ahí la 3.0), nosotros cumplimos con este formato hoy, dos años de plena comunicación e interactividad con nuestros miles de lectores en los 5 continentes.
Somos conscientes que estamos escribiendo las primeras páginas de la historia de los medios digitales en el Uruguay, para lo cual, sin falsa modestia, decimos que nos hemos esforzado muchísimo y trabajado en promedio, más de 15 horas diarias en los últimos tres años pero, este artículo, es un reconocimiento para un gran profesional como Diego, hoy, un triunfador en lo suyo.
Al igual que nosotros las visitas, Diego multiplicó también por diez el número de páginas que controla como webmaster, ya son varios los colegas, aquí y en el exterior que le han contratado nuestro formato, cada vez son más quienes le consultan para lograr desarrollar sus sitios y todo surgió una tarde de mediados del 2006, cuando me miraba con ojos desorbitados y seguramente pensando que yo no estaba en mis cabales cuando le planteé la idea de este medio.
Gracias a Dios, entre todo lo que le dije, debo haber pronunciado alguna palabra o frase que hizo que me creyera y me llevara el apunte.
Y fundamentalmente, gracias a Diego, por bancarme en todo sentido y por hacer que aquella utopía, sea cada vez más, realidad.
Un abrazo.
Antonio.