Ya me había llamado la atención en algunos viajes anteriores el hecho de que algunas medidas de seguridad eran un tanto más rígidas que las que se pueden observar en otros aeropuertos de la región (y me animaría a decir, de buena pare del mundo...). Sabido es que luego del famoso 11 S las normas que regulan la seguridad en los aeropuertos han sido profundizadas en su aplicación. Se incrementaron los procedimientos, se destinó un mayor número de personal militar, se dispusieron nuevas técnicas e infraestructura tecnológica, etc. Todo esto ha tenido consecuencias desde varios aspectos, entre los que podemos destacar el aumento de los costos y el trastorno que significa para cualquier pasajero común someterse a algunos procedimientos de seguridad de reciente implementación.
En nuestro último viaje a Uruguay como íbamos a estar sólo por dos o tres días no llevamos demasiado equipaje, nos limitamos a un maletín de cabina. En el aeropuerto a la hora de la salida no tuvimos ningún problema. Hicimos todo lo que se debe hacer en cualquier aeropuerto del mundo para subir a un avión: presentamos el pasaje y el documento en el mostrador de la aerolínea, pasamos por los rayos x, realizamos el trámite de migración correspondiente, etc. No tuvimos ningún tipo de inconveniente (el avión se atrasó un poco, pero bueno ya estamos acostumbrados a que en los aeropuertos de la región, ya sea por el mal tiempo del invierno, por paralizaciones, por tráfico aéreo, o por lo que sea, los vuelos salgan a cualquier hora). El tema es que a la hora de embarcar para Montevideo no tuvimos problema alguno respecto a las normas de seguridad del aeropuerto en cuestión.
El problema se presentó cuando, luego de realizados los trámites normales para embarcar en el vuelo de regreso, en el aeropuerto de Montevideo el personal de seguridad nos retuvo el maletín con el que habíamos llegado a Uruguay sin ningún tipo de problema y nos preguntó qué era lo que llevábamos dentro. Ante la sorpresa del cuestionamiento contestamos que no llevábamos nada que consideráramos peligroso para poder viajar. Ante nuestra respuesta, el funcionario que nos había retenido el equipaje se molestó y nos hizo abrir el maletín. No salíamos del asombro, cuando el funcionario nos dice: "Esto no lo puede llevar en el equipaje de mano". Se trataba de una botella de vino y de una caja de alfajores. Nos argumentaron razones de seguridad, sin más explicaciones. Nos las quitaron (ojalá que no se hayan empachado con los alfajores... el vino no era de los mejores, pero era un regalo...). De todas maneras, subimos al avión con otra botella de vino y con otras cajas de alfajores que compramos luego del control de seguridad. Sí, en el mismo aeropuerto, a unos pocos metros de donde nos habían quitado la botella y los alfajores, venden las mismas cosas... ¿Será que la misma botella de vino y los mismos alfajores son más seguros si se compran dentro de la sala de embarque que si se compran afuera de la misma? ¿Tendrán algún negocio los muchachos de la seguridad?