De la misma manera que ha sucedido en otras ocasiones, algunos militares, entre los que se destacaba Gregorio Álvarez, fueron abordados por la prensa en el Círculo Militar. El ex presidente de la República al frente del gobierno militar fue consultado acerca de la intención de la Justicia de iniciarle un proceso de investigación por algunos hechos que lo involucran con actos delictivos que estarían fuera del alcance de la Ley de Caducidad. Y como ya es costumbre, el militar retirado, pero con un poco menos de ironía que en otras oportunidades, contestó que sería muy difícil que un proceso contra su persona tuviera lugar, pues, las pruebas no existen. Si bien no hubo incidentes que pudieran calificarse como graves, cuando el también retirado Raúl Mermot, fue consultado en la Plaza de la Bandera acerca del proyecto de ley de reparación para familiares de aquéllos que actuaron contra la sedición, se generaron algunos insultos y algunos empujones que no pasaron a mayores. Que la relación entre el grupo de militares y policías que concurre a estos actos y la prensa que va a realizar la cobertura periodística es muy tensa, es un hecho que se reitera.
El hecho destacado que por estos días ha puesto una vez más en primera plana de la discusión nacional el tema de los militares vinculados al gobierno de la dictadura es el proyecto elaborado originalmente por el diputado García Pintos, y que ahora el actual gobierno de izquierda ha dado impulso para su aprobación, tomándolo como propio. Esta postura del gobierno, que no deja de sorprender en su estrategia política a propios y a extraños, tiene el visto bueno de los militares, quienes han manifestado su acuerdo con el presidente Vázquez en este tema, pues, según ellos, todo apunta a la reconciliación nacional. Por el otro lado, buena parte de los sectores del Frente Amplio han desaprobado esta iniciativa del presidente de la República argumentando que se están perdiendo algunos principios históricos, básicos, de lo que debería ser un verdadero gobierno de izquierda. Pero estas manifestaciones en contra de la iniciativa de Vázquez no solamente se han hecho escuchar desde las mismas filas del Frente Amplio, sino que también son varias las organizaciones de derechos humanos que se oponen al proyecto.
De todas maneras el proyecto de ley de reparación para familiares de ex militares y ex policías caídos en la lucha contra la guerrilla continuará su discusión debido a que no están claros algunos puntos fundamentales de su alcance. Entre ellos se destaca el período que comprendería a los denominados caídos en la lucha contra la sedición. Algunos entienden que la guerrilla fue extinguida al comienzo mismo del período cívico-militar y entonces, no correspondería que tuviera alcance hasta el último día previo a la vuelta del período democrático. La discusión será tensa y nuestra sociedad volverá a dividirse entre lo que es justo o lo que no por un lado y entre lo que conviene y lo que no conviene según las actuales circunstancias por el otro. Lo que sí está claro es que nuestra sociedad se debe una discusión definitiva acerca de este asunto, que seguramente no quedará saldada por la aprobación o no de este proyecto de ley. Y tal vez como dice el ex guerrillero y actual ministro del gobierno del Frente Amplio, el popular "Pepe" Mujica, todo esto se acabe solamente cuando todos los que estuvieron directamente involucrados en aquellas confrontaciones se hayan muerto. Pero claro, si de justicia se trata, y algunos estuvieron 10, 11, 12 o 13 años presos, torturados física y sicológicamente, y otros creen que lo mejor es pasar la página de la historia, ignorando a la Justicia, la discusión en nuestra sociedad tendrá todavía muchos años por delante. La idea de Mujica, no será entonces, otra cosa que un deseo, tal vez, en su interna más íntima, un sueño profundo. Para la sociedad toda, la realidad pocas veces va de la mano de cualquier sueño...