Compromiso indica una implicación personal del o los titulares responsables de la empresa. Naturalmente es imprescindible para garantizar la supervivencia del negocio, conseguir resultados economicos positivos. Pero la rentabilidad no es el fin en si mismo, es solo un medio para lograr mantener la continuidad de la empresa, su permanencia. Para ello es imprescindible impregnar toda la actividad con la marca personal del empresario titular. El anfitrion, el responsable frente al cliente, tiene que aprender a manejarse con ilusión y eficacia para lograr ese objetivo a largo plazo.
Y en este aspecto, la industria del turismo ofrece una amplia gama de satisfacciones al emprendedor bien orientado, que busca realizarse profesionalmente a través de un negocio bien gestionado, eficiente y lleno de personas felices, a ambos lados del mostrador (counter). No hay mayor satisfacción que trabajar felizmente en lo que uno desea, en hacer felices a los demás, en hacer felices a los nuestros, en ver como nuestro negocio permanece y perdura capeando con flexibilidad las crisis, vengan de donde vengan.
Porque será pues que es tan poco frecuente encontrarse con anfitriones felices.
Afortunadamente, cada día vemos menos, pero aun quedan.