Con toda seguridad en los próximos días la prensa del Mercosur, sobre todo argentina, se hará eco de este martillazo que, con la firma del presidente de la República y aprobación legislativa a tapas cerradas, afectará en grado superlativo la temporada turística 2008 en todos los lugares de esparcimiento y ocio, sobre todo en Punta del Este, Portezuelo, La Barra, Manantiales y José Ignacio, y balnearios de Canelones, Colonia y Rocha.
Estamos aguardando se pronuncien la Cámara Uruguaya de Turismo y asociaciones inmobiliarias, habida cuenta que de un plumazo y sin ton ni son, en una actitud que conspira contra los intereses generales del país, se aplicará un impuesto del 10% a los alquileres de casas y departamentos que, en el caso que nos ocupa, afectará el turismo receptivo, restándole posibilidad de competencia a los principales polos uruguayos.
Es cuestión de horas que la prensa argentina propale a los cuatro vientos tan inoportuna medida pergeñada por la conducción económica, mientras el Ministerio de Turismo, ajeno a las principales dificultades que sacuden el ámbito, se preocupa pimpante y con extrema irresponsabilidad, por ejemplo, si el Aeropuerto Internacional de Carrasco debe denominarse Carlos Gardel, Julio Sosa o Roque Gastón Máspoli.
El Ministerio de Turismo, cómplice y satélite de la cartera de Economía, no ve o no quiere ver las repercusiones harto negativas que afectarán la actividad turística uruguaya, dañada y salvajemente golpeada por una Dirección General Impositiva represora y rencorosa, (empeñosa por clausurar en el próximo verano comercios sancionados años atrás), y que todavía pretende que el sector inmobiliario se convierta en un agente de retención, para entonces meter a todos en el arca del desaguisado nacional que tendrá principio dentro de cuatro semanas.
La advertencia está hecha; hasta hoy hemos recogido la callada por respuesta, en tanto la reiteración de los nombres de quienes mal manejan el TURISMO y su entorno, se parece más al triángulo final de un equipo de fútbol que a un elenco político y técnico que debería ser rector a rajatabla de la principal actividad generadora de divisas del país.
Fíjense: Lescano, Kechichian y Liberoff; en una línea de cuatro, Da Rosa, Viana, Cardaccio y Sosa...
Ricardo Garzón