por Roque Baudean
Desde el mes de diciembre de 2008, Taca viene esperando obtener la
autorización que le permita volar a la ciudad de Asunción tres veces
por semana con pasajeros que puedan viajar desde Uruguay a Paraguay y
viceversa, por dicha compañía.
Las autoridades, tal vez a instancias de Pluna (quizá y solamente quizá), han demorado quizá injustificadamente la resolución pese a que, en una primera instancia, había tomado una decisión favorable. El hecho parece ser coherente con la particular interpretación del concepto de integración que pregonan los gobiernos de la región. Las dificultades que Uruguay plantea a la empresa peruana y de paso a las expectativas de la secretaria de turismo paraguaya, no dejan de estar alineadas con la política de Gualeguaychú o las trabas a las exportaciones lácteas al Brasil. Lamentablemente, el resultado es un entorpecimiento a cualquier plan de desarrollo y de integración como el que Taca ha podido impulsar con éxito en Centro América. Sud América parece ser un terreno escabroso y en el caso de Uruguay, lamentable.
Todos sabemos que no hay desarrollo turístico si no existe transporte; yo me pregunto: ¿por qué le complicamos las cosas a quien es en los hechos un socio del país? Taca Airlines por el sólo hecho de volar a nuestro país, se convierte en un socio fundamental para el crecimiento y desarrollo de nuestro turismo receptivo. Si podemos hacerle más rentable sus llegadas a nuestro país ¿por qué se la hacemos difícil? Si fuera por el caso de la competencia con Pluna (y sin entrar específicamente en ese tema), me pregunto ¿tanto daño le hacen a Pluna (que pidió 14 frecuencias semanales) 3 frecuencias de Taca? Cabe destacar además, que las tres frecuencias de Taca son de madrugada, me vuelvo a preguntar ¿tantos pasajeros le sacaría Taca Airlines a Pluna?
Parece que el Ministerio de Turismo y Deporte de nuestro país, ha entendido y su informe es favorable, pero
y siempre hay un pero, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, con el Sr. Victor Rossi a la cabeza, siguen poniéndoles trabas a los socios estratégicos de nuestro país en materia de turismo receptivo. Cabe destacar que en los hechos, todas las compañías aéreas que llegan a nuestro país son socios (por igual) en materia de turismo receptivo, y para ver bien esto, sólo debemos observar las estadísticas de llegadas a nuestro país y el crecimiento de pasajeros fuera de los países limítrofes, después de la entrada de varias compañías aéreas con vuelos directos hacia y desde el aeropuerto internacional de Carrasco.
Pluna es un gran socio del Estado uruguayo, pero su existencia no debe trancar, bajo ningún concepto, la llegada de aerolíneas nuevas o de más vuelos a nuestra principal terminal aérea.
Poco nos gustó, cuando el ex secretario de transporte argentino Sr. Jaime, nos tiró para afuera las negociaciones de Pluna con la Provincia del Chubut; poco nos gustó, cuando el mismo Jaime trancaba el buque Buenos Aires Express, de la compañía naviera Colonia Express.
Hace pocos días veíamos en la prensa de la triple frontera, en Foz de Iguazú, lo contentos que estaban los hoteleros y el sector turístico en general de esa zona, por la posible llegada de los vuelos de Pluna a partir de noviembre.
Si realmente queremos ser un Hub de conexiones, imitemos a quienes más saben de eso, y no tranquemos el desarrollo de llegadas de compañías aéreas a nuestra principal terminal aérea, pues estaríamos trancando la venta de noches de hotel, de almuerzos, de alquiler de autos, etc., estaríamos impidiendo trabajar a muchos compatriotas y exportar servicios a extranjeros en nuestro propio territorio nacional, con todo el valor agregado que significa y con la rápida distribución del dinero entre la población de nuestro país.
Fuente: Editorial Turística