han denunciado a la low cost irlandesa por haber cancelado el trayecto, tras seis horas de retraso, asegurando que los había dejado "abandonados". El vuelo debía despegar a las 5 de la tarde y después de haber embarcado, les hicieron bajar del avión. Una hora después volvieron a repetir la operación, embarque y desembarque. Hasta que, finalmente pasadas las 23 horas, cancelaron el vuelo. La compañía ha argumentado que fue por problemas técnicos, pero no les facilitaron hojas de reclamaciones y, como alternativa de vuelo, les ofrecieron viajar la semana que viene, o devolverles el importe del billete.