Los servicios que se brindan a la población montevideana, sufrida población montevideana, resignada población montevideana, sumisa población montevideana, en algunos casos, son alarmantes.
La mayoría de los supermercados, salvo en víspera de feriados tradicionales y algún aislado día de principios de mes, jamás habilitan más allá del 25 o 30% de las cajas.
Lo mismo ocurre con casi todo el sitema financiero, excepción notoria de las casas de cambio que generalmente atienden muy bien. Cuando los montevidenos acudimos a confirmar la razón de ser de estas empresas, es decir a hacerles ingresar dinero mediante nuestros pagos, nos encontramos con la más absoluta indiferencia de parte de las empresas. Generalmente no es culpa del personal, normalmente desbordado, sino de la falta del mismo y eso, corresponde a los propietarios.
Cuando un montevideano está demasiado exultante y le va muy bien, para volver de inmediato a la realidad y seguir siendo quejoso y gris, sólo debe tomar un ómnibus de transporte urbano, acudir a hacer un trámite en una oficina pública o pretender cancelar un contrato de TV cable o banda ancha con su operador. De inmediato, el destrato y la prepotencia que recibirá, le hará perder al instante todas sus ínfulas.
¿ Porqué toda esta introducción?
Porque días atrás, nuestro Portal, celebró un acuerdo con una nueva empresa de reciente instalación en nuestro país: Libro de Quejas.com
A partir de las próximas horas, las quejas y/o sugerencias que los usuarios del Portal del Uruguay quieran hacernos llegar, ingresarán por la ventana de Libro de Quejas.com nos llegarán en forma inmediata y a la vez, irán conformando nuestra propias estadísticas y el software utilizado nos permitirá leer nuestra realidad con precisión científica.
Pero lo más importante es la noticia que Libro de Quejas.com está en Uruguay.
Ahora no será necesario, además del mal momento que supone ser mal atendido o perjudicado en una transacción, pasar por el estrés que significa primero identificar el lugar y el horario para poder presentar la queja. Sin mucho trámite bastará entrar a Internet, a la página de Libro de Quejas.com y llenar el formulario correpondiente. Así de fácil.
