Sin embargo, no será un traspaso automático, se esperará entre dos y seis meses para realizar el cambio de administración.
Según pudo saber CÓDIGO AÉREO, para poder realizar la operación es clave conocer los pasivos totales de la compañía y e valor de Aerolíneas Argentina. Para eso, el Estado daría parte al Tribunal de Tasaciones de la Nación, el Grupo Marsans designará una auditora internacional y ambas partes deberán acordar un veedor independiente.
Una vez que se conozca el valor de la empresa y el total de los pasivos se analizará si hay intercambio de dinero o sólo será un pase judicial de pasivos del Grupo Marsans al Estado argentino, sin descartar que la SEPI española pueda realizar un aporte de capital para cerrar la transacción.
Incluso, no se descarta que desde el anuncio del acuerdo hasta el momento de la salida del Grupo Marsans ingrese un co-administrador representante del Estado Nacional, que trabajará, en conjunto, con la sindicatura concursal, el delegado que nombre el juez Jorge Silvio Sícoli y podría llegar de Madrid un representante de la SEPI.
Hay que recordar que Enrique Meliá, representante de los españoles y gerente general de la empresa, hace más de dos semanas que ya no forma parte de la conducción de Aerolíneas Argentinas, con lo cual, se facilita que el representante que designe el Estado tenga el rol que dejó el hombre de confianza del Grupo Marsans.
La operación fue diseñada para ser mostrada al público como una salida ordenada y no como un despido deshonroso. En parte, fue la intervención del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la necesidad del gobierno de Cristina de Fernández de Kirchner de mantener buenas relaciones con España las que facilitaron las charlas entre autoridades y el Grupo Marsans.
La operación de traspaso incluirá el 70% de las acciones de Austral Líneas Aéreas y daría por tierra con 15 años de infausta conducción española en las empresas de bandera argentinas en el sector aerocomercial que, sumado el mal trago de la gestión de American Airlines, sin duda frenará cualquier intento de un extranjero de volver a tomar el control de la compañía.
Una fuente consultada por CÓDIGO AÉREO sostuvo que luego de la cesión de acciones del Grupo Marsans al gobierno argentino, casi con seguridad, volvería a buscarse un gestor privado y el nombre de Juan Carlos López Mena vuelve a aparecer como el más indicado para ingresar en la compañía.
Sin embargo, con las cuentas saneadas y una paz social firmada y garantizada por el Estado, no se descarta que el Grupo Plaza pueda ser otro de los seleccionados por el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, para tomar la administración de Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas.
En fuentes sindicales, la noticia de que el Grupo Marsans podía llegar a quedarse dos o tres meses más en la administración de Aerolíneas Argentinas y la posibilidad de que se vayan de la empresa sin pagar un solo dólar de la deuda habría generado ciertas cancelaciones en la tarde de hoy.
Incluso, se sostiene que en pocas horas más, un grupo de gremios más combativos se reunirán con las autoridades nacionales para verificar la información y mostrarles su descontento ante la situación y expresando su falta de interés en seguir trabajando bajo las órdenes del Grupo Marsans.
Como se nota, el sainete Aerolíneas Argentina parece sobrevivir a sus artistas principales.
