positivas para PLUNA las manifestaciones del Ministro de Transporte, Víctor Rossi, y de la Directora Nacional de Transporte Elina Rodríguez; bienvenidos los comentarios periodísticos de los diversos medios de comunicación y, en buena hora, también, ("alabate pato") las opiniones que, desde enfoques, hemos escrito y han comentado nuestros habituales colaboradores con frecuencia y persistencia.
"Todo bella cosecha", al decir de Rubén Darío, pero asumidos que están en los diferentes cargos ejecutivos, el objetivo prioritario de las nuevas autoridades, el más importante y trascendente, es cortar radicalmente las pérdidas que desde tiempo inmemorial viene registrando la empresa mes a mes.
No puede Pluna seguir perdiendo millones de dólares cada treinta días; sí, millones de dólares, y seguir volando como si tal cosa.
A trazo ligero, y a cuenta de mayor profundidad, indicamos un par de objetivos inmediatos que van de la mano con el cierre de la canilla por la que se van mensualmente esos millones de dólares que pagamos todos, y que el país, y ahora la nueva Pluna, no están en condiciones de gastar.
Nos resultan muy interesantes los objetivos de convertir Montevideo en un centro regional de distribución de pasajeros procedentes de terceros países.
¡Bárbaro! ¡Estupendo! ¡Luz, cámara, acción!
¿Pero, de dónde sacamos los pasajeros? ¿Es que alguien, en su sano juicio, puede concebir que por arte de birlibirloque aparezcan de un día para otro llenos los aviones del puente aéreo o las frecuencias a Porto Alegre, Asunción, Rosario y Córdoba?
Este es un negocio de gentes no de aviones. Esa es la bendita diferencia que nos separa de las sirenas en el Mar de los Sargazos, las cuales cautivaban a los desprevenidos e ignotos navegantes con sus cantos edulcorados y melodías aterciopeladas para culminar fatalmente sus periplos en las sólidas rocas de la realidad.
Estamos en conocimiento de que las nuevas autoridades de la aerolínea de bandera tienen puestas sus esperanzas en el cumplimiento de frecuencias regionales que posibiliten que Montevideo constituya el trampolín del usuario para países dentro de la región y fuera de ella.
Incluso sabemos que existen gestiones preliminares con American Airlines, para que pasajeros procedentes de los Estados Unidos con destino a países de la región vuelen con combinación Pluna desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco.
Todo esto suena bien y está bien. Es una posibilidad que desde hace años han manejado diferentes aerolíneas uruguayas y el periodismo aeronáutico, en tanto se asientan en la región aerolíneas extranjeras que están incursionando con probado éxito en la comarca.
Pero, Campiani, atiéndame y entiéndame bien.
¡Ni se le ocurra ponerse a inaugurar frecuencias regionales si previamente no puso en pantalla, por lo menos durante un mínimo de cuatro o cinco meses, las rutas proyectadas!
Si se va a tirar a la pileta, fíjese que tenga agua. Por hoy es lo mínimo que tengo para decirle, aguardando que en próximas horas de las reuniones que pueda mantener con representantes de otras empresas aerocomerciales, surja la luz que ilumine definitivamente los trayectos posibles de Pluna en la región.
¡Tiempo habrá, después, para ocuparse de volar a Miami, previa recuperación del país de la Categoría 1, perdida hace décadas por decisión inapelable de la FAA (Administración de Aviación Federal de los Estados Unidos!)
En buen romance, Campiani, Ud. ahora es PLUNA, y PLUNA no puede fallar. Ni una vez más.
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