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Domingo, 12 Abril 2009 20:49

Buenos Aires: la Reina del Plata sin dudas; la capital del subdesarrollo también

Luego de ver a Nacha Guevara en Eva, a Grandinetti, Arana, Marrale y Leyrado en Baraka, haber pasado por el Palacio de la Papa Frita y transitado generosamente sus calles, avenidas ,sus centros comerciales y culturales, como cada vez que venimos, decimos que Buenos Aires es incomparable, por lo alto y por lo bajo...




Los precios


No está accesible; salvo la ropa, lo demás cuesta, o vale, es decir, no está barato.

El taxi desde Aeroparque más de 40 pesos (en diciembre lo pagábamos 20 ); una comida no baja de 50 pesos; la Platea Alta del Lola Membrives para Eva, 130 pesos y para ver la revista de Artaza en platea, 60 argentinos.

El cambio

O el agio, que es lo mismo. La historia comienza en Carrasco cuando intentamos cambiar dólares por pesos argentinos y nos querían cobrar ¡50 pesos por la transacción!! ¿cobran por hacer lo que están autorizados? ¿esto es legal? y nos tomaban cada dólar a 3,12 pesos argentinos. Los mandamos a freír espárragos.

En la ciudad, en los negocios, la cotización del dólar varia entre 3,50 y 3,70 y la mayoría los acepta hasta de buen grado pero...en los lugares donde sería más normal, más común que lo hicieran libremente, no lo hacen, por ejemplo en el hotel y en el "Casino de los Kirchner".

Una noche fuimos a seguir la recomendación de un taxista "vayan al casino de los Kirchner, en el Hipódromo de Palermo, es como Las Vegas"...y fuimos y ...es como Las Vegas (¡qué jugadores, los K!) y nos olvidamos de llevar el documento (lo guardamnos en la caja fuerte, asustados de ver la falta de seguridad por  la TV) y no pudimos cambiar("señor, sin documento no, no insista") y no pudimos jugar y regresamos al hotel porque un taxista se apiadó (¿o sabía el final?) y aceptó llevarnos ("cambie en la recepción del hotel") y cuando arribamos, nos enteramos que el turno noche (luego supimos que los del día tampoco) no cambiaba dólares. El "tachero" tan piola, nos había dicho "si no consigue cambio yo se lo tomo a 3 pesos, porque la empresa no nos autoriza...". Llegados al hotel, debimos darle 10 verdes y de la bronca, hasta olvidamos reclamar el vuelto, el viaje era de 20 pesos; le vinimos a dar 30 al cambio que el tachero fijó y 36 o 37 según donde se fuera a cambiar...¡tá caro el taxi!.

Un día nos quedaba casi nada de dinero argentino y a las siete de la tarde, nos tomamos un subte hasta el Abasto "allí el cambio está abierto hasta las 10" y cuando llegamos...el cambio estaba cerrado; desesperados, le preguntamos a un mozo donde podíamos cambiar..."nosotros lo tomamos a 3,60 si le sirve...", en el hotel no, un mozo de bar, si.

En la calle Florida casi Lavalle, hay una casa de cambio formal a la que acudimos;había una cola importante y la pizarra indicaba que pagaban 3,53 cada verde; en la puerta, bien digo, en la puerta, había varios "arbolitos" quienes nos decían o mejor, nos gritaban: "¡no cambie ahi, le pagan poco! ¡aquí a la derecha hay otro cambio, no hay cola y le pagan 3,60!!...desconfiados, igual fuimos adonde nos decían y no había cola y nos pagaron 3,60...

Cuando salimos de ahí, vino la reflexión: "¡si habrá mercado!, en el cambio autorizado pagaban 3,53 y había cola y para promocionar el "trucho", los "arbolitos" o "chapadores", ¡mejicaneaban a los clientes en la puerta del legal!...y nadie se quejaba, siga el baile...¿que calibre elegiría el dueño de un cambio de Montevideo si le pasara lo mismo...?.

 {xtypo_rounded2}El Teatro

EVA - Ya no digamos Madrid o Londres, digamos Broadway, pues bien, ¡nada que envidiarle!, Eva, por Nacha Guevara en el Lola Membrives, es espectacular; conmueve, asombra, admira, por la historia pero fundamentalmente por el libro y más que nada por ese pedazo de artista a quien el tiempo parece que no le pasa y la vida le regala, cada noche, el amor del público, como pago de su talento por la autoría y la actuación, que incluye un excelente contenido vocal.

ARRANCAME LA RISA - El espectáculo de Nito Artaza montado sobre cuatro pilares:Valeria Lynch, Chico Novarro, Gladys Florimonte y Flavio Mendoza. Se recibe lo que se va a buscar: buen humor con la inefable Zulma; excelencia en Lynch; oficio y talento en Novarro y profesionalismo en la puesta y coreografía de Mendoza (aunque podría ser menos obvio). Recomendable.

BARAKA - Se llora de risa y de emoción. Un Grandinetti impresionante, un Marrale exultante y Arana y Leyrado como siempre, excelentes. Una obra increíble donde se resume con excelencia lo que es la amistad, la vida misma. Nunca como en este caso vale aquello de "en la calle se ven los pingos", las miserias, las virtudes, el valor y la cobardía, entre otras caracterísdticas humanas, conforman un combo insuperable. Un espectáculo que quien llegue a Buenos Aires no debería omitir, super recomendable.

GORDA - Ya de por sí, ir al Paseo La Plaza es todo un disfrute y encima, encontrarse sobre el escenario al Puma Goity, a la española Mireia Gubianas, al siempre efectivo Jorge Suárez y a la morocha María Socas, en esta obra universal, fue el excelente remate de cuatro intensos días en esta capital. Nos reímos mucho pero, el mensaje es letal y no causa risa precisamente.{/xtypo_rounded2}

Escapada a El Tigre

Nunca viajamos vía Carmelo y a El Tigre, hacía tantos años que no íbamos, que sabíamos, íbamos a ver todo como novedad. Nos fuimos a Retiro pensando que en Viernes Santo, los trenes no estarían tan abarrotados como en días hábiles y podríamos hacer la travesía (50 minutos), en forma normal.

La cola que tuvimos que hacer para comprar los tickets, nos desanimó. Casi media hora sin llegar cerca de la ventanilla e imaginar lo que sería el malón de gente para abordar, nos hizo replegar, resignarnos y tomar un taxi hasta Estación Libertador (35 pesos), para combinar allí con el turístico Tren de la Costa, el cual en una travesía de unos 20 minutos, nos llevó hasta el Delta por 12 pesos más, pero también parados, apretados, incómodos.

Nuestra meta era Puerto de Frutos; al Parque de la Costa, le sacamos la foto desde la entrada y lo apreciamos cómodamente sentados, almorzando en una terraza sobre el río, en este magnífico lugar donde se mezclan los más variados frutos y las más atractivas artesanías.

El nada agradable color del agua del Río Luján, aunque un poco más clara que la del Tigre, no logran empañar la belleza del paisaje ni apagar la imagen pintoresca de los catamaranes surcando ambos ríos.

En este raro verano en abril, este paseo al Delta fue muy agradable y propicio para ver otro de los enormes casinos, esta vez en Provincia, el Trilenium.

Para el regreso, nos animamos y caminamos unas cuantas cuadras hasta la Estación Tigre y allí, nos subimos al Mitre, vinimos sentados y pagamos...1 peso con treinta y cinco centavos, para llegar a Retiro a los 50 minutos. Viendo esa tarifa, es fácil entender el porqué de las carencias de este servicio.

Nos quedó mucho en el tintero: el Museo Fortabat (esta vez ni llegamos a Puerto Madero), ver a Gasalla en su gran éxito y en el Ópera, El Fantasma de la Idem (no hay localidades hasta dentro de unos cuantos días en ambos espectáculos), darnos una vuelta por Palermo Hollywood o Soho.

Pero como siempre, valió la pena, aunque quizás por tenerla tan cerca, no nos damos cuenta lo afortunados que somos al poder visitar este gran destino con cierta asiduidad.

por Sergio Antonio Herrera

Desde temprano, la Estación Retiro con mucha gente


El Tren de la Costa

El Parque de la Costa

El Tren de la Costa en la Terminal Delta

El ingreso a Puerto de Frutos

Uno de los clásicos catamaranes

Un mundo de gente en El Tigre

Sábado en la tarde, Florida llena de gente