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Jueves, 30 Julio 2009 03:19

Aerolineas Argentinas: congelan lo de Airbus y dudan seguir negociando con Marsans

Las dos notas principales de Código Aéreo y de Aviación News, refieren al complicado presente de Aerolíneas Argentinas. Al gobierno se le terminó el dinero.



Aerolíneas Argentinas: Confirman estancamiento de las negociaciones con Airbus

por Marcelo Pellegrini
La operación fue congelada por Julio de Vido poco antes de las elecciones de junio, conocedor de los problemas de caja que deberá afrontar el gobierno el resto del 2009 y el año que viene. El dinero cedido por España no alcanza y el que debía aportar el Banco Nación irá a cubrir necesidades internas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (CÓDIGO AÉREO) - La falta de fondos que tiene el gobierno argentino -que lo obliga a sacar plata prestada adelantada del Banco Central o el Banco de la Nación- habrían sido los argumento que levantó el ministro de Infraestructura, Julio de Vido, para ordenar el congelamiento de las negociaciones para la compra de aviones Airbus que habían sido pedido por el Grupo Marsans.

Según pudo saber CÓDIGO AÉREO, desde antes de las elecciones, el ministro de Infraestructura habría dado la orden de "dilatar" los encuentros con Airbus con el fin de cerrar los detalles del acuerdo de compra de 14 aviones que el Grupo Marsans había señado para Aerolíneas Argentina y Austral Líneas Aéreas.

Una primera sensación de fracaso en las negociaciones la dio el Presidente y Gerente General, Mariano Recalde, apenas asumió cuando mandó su primera señal clara sobre los pasos que dará para buscar culpables de la mala perfomance que muestran las empresas: amenazó al Grupo Marsans y defendió el rol de los sindicatos en las dos empresas.

En su presentación casi en cadena que realizó por los medios, el joven abogado laboralista exhibió como su mayor logro de la primera semana de gestión de las compañías renacionalizadas haber juntado a todos los gremios en la misma mesa, algo inédito por la voraz interna que los divide.

Si bien el funcionario oficialista no explicó si hubo o no acuerdo en la charla o si habrá nuevos encuentros similares, explicó que con los gremios "no voy a lidiar. Voy a dialogar, ya lo estoy haciendo. Logré algo que fue inédito: sentarlos a todos en la misma mesa".

En la oportunidad, el abogado laborlista canalizó hacia el Grupo Marsans su enojo, que protestó por que no fue consultado sobre su designación, como se hizo en forma previa con Julio Alak. "El Grupo Marsans me cuestiona porque sostienen que todavía  son dueños de la empresa. Son los titulares, pero no pueden ejercer  ningún derecho sobre ello", afirmó.

Pero agregó que "es cierto que no se perfeccionó la expropiación. Marsans sigue siendo accionista. Pero es cierto, y es lo que oculta Marsans, que la ley de expropiación dice que cuando se inicia el procedimiento de expropiación con el desapoderamiento definitivo de las acciones, cualquier bien que se expropia, el Estado tiene la facultad de tomar el control de la gestión de la empresa".

"Hasta que se cierre la expropiación, todos los derechos políticos que daban las acciones pasan a manos del Estado. Es una chicana de Marsans", aseguró, sosteniendo la estrategia y discurso elegidos desde Legales de la Secretaría de Transporte.

El diario Crítica de la Argentina preguntó si planea denunciar al Grupo Marsans, Recalde argumentó "está en mi cabeza y está impuesto en la ley. Tenemos que ver cómo se generó la deuda. Estamos trabajando en esto. No tenemos nada en concreto".

Sin embargo, el blanco de Recalde parece ser poner en duda el contrado de adquisición de aviones Airbus que habían sido comprados por el Grupo Marsans para Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas.

En sus entrevistas, Recalde destacó el acuerdo con Boeing, reconoció que con Embraer "se están renegociando plazos", pero no mencionó los Airbus. Por eso, Critica de la Argentina preguntó: "¿En que quedó el principio de acuerdo con Marsans por el que se busca tomar una parte de un contrato de compra de aviones Airbus y que ellos levanten su juicio internacional al país por la expropiación?"

La respuesta del funcionario fue fría y distante: "Eso no lo estamos manejando desde la empresa. La maneja el Ministerio de Planificación" y recalcó "los Embraer los compra Austral para cabotaje. Los Boeing son para Aerolíneas. Cada una va a tener su flota homogénea".

Las respuesta del joven abogado cayeron como baldes de agua en España dado que, una semana antes, el Consejo de Ministros de España había acordado instruir al Instituto de Crédito Oficial (ICO) para que modifique las condiciones de la línea de crédito concedida a la República Argentina en 2001, con lo cual, se abre la puerta a la financiación de aviones que eran del Grupo Marsans y que pasarán a Aerolíneas Argentinas.

El préstamo, por valor de 1.000 millones de dólares, se concedió en su momento a la Argentina para ayudarle a atravesar la crisis del 2001, pero como la Argentina no devolvió parte del dinero, de los 250 millones de dólares esperados sólo se podrán obtener 142 millones de dólares para cerrar el acuerdo con Airbus.

Con ese dinero, Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas tenía que comprar 6 aviones Airbus 340 y 8 Airbus 330, mientras que el resto de los aviones del pedido original serán devueltos por el Grupo Marsans al fabricante europeo, en compensación por el retraso en la entrega de dos A 380 programados que no pudieron completarse, cedidos a Spanair o incorporados en su flota.

Según se informó en Madrid, el mecanismo de pago estaba vinculado al sistema que se sigue para amortizar el crédito español que formó parte del blindaje que adoptó el ex presidente Fernando De la Rúa, que fue renegociado por Néstor Kirchner y que hoy suma unos 710 millones de dólares.

Argentina está abonando este crédito en pagos trimestrales de capital más intereses, con cuotas que oscilan entre los 36 y los 42 millones de dólares, pero en forma un tanto irregular.

Por esta acuerdo, durante cuatro trimestres, a partir del 30 de septiembre, Argentina no pagará la parte del capital, unos 35 millones dólares, aunque sí debe abonar los intereses.

El dinero que Argentina no abone a España lo destinaría para el pago de la financiación del crédito de Airbus. Sin embargo, el aporte que debería hacer el Banco de la Nación se usará para comprar dólares al mercado y hacer frente a las deudas externas pendientes.

Ante esta situación, se espera que el Grupo Marsans anuncie la ruptura formal de negociaciones y avance con la demanda ante el CIADI, lo que motivaría otras presentaciones judiciales, en la Argentina, contra el holding español.

Al final, todo va camino a ser una buena sucesión de juicios que un mal acuerdo entre las partes.

 
Dudas sobre si continuan las negociaciones entre el gobierno argentino y Marsans 
 
 
Mientras por un lado Ámbito Financiero, con la firma de Sergio Dattilo, asegura que las negociaciones entre el gobierno argentino y el Grupo Marsans habrían terminado por decisión de estos últimos, otros protagonistas involucrados en la transferencia de una serie de aviones Airbus para Aerolíneas Argentinas aseveran que las tratativas siguen, aunque en un muy bajo perfil, ahora exclusivamente en manos del ministro de Planificación Federal Julio De Vido.

La información manejada por el diario económico aseguraba este miércoles que ante el silencio absoluto que se produjo desde las elecciones por parte de las autoridades argentinas y la falta de respuesta hacia el ofrecimiento del gobierno español de facilidades para concretar la operación, Marsans daba por cerradas las negociaciones y avanzaba en su demanda contra el país a través del CIADI, tribunal internacional del Banco Mundial que actúa frente a incumplimientos de contratos de inversiones extranjeras.

Las que sí están confirmadas, tal como refleja el diario, son las negociaciones del grupo español con la aerolínea Spanair para transferir parte de los aviones ordenados a Airbus, y un acuerdo con el fabricante sobre la base de la demora en la entrega de los A380 que los españoles habían reservado. Aviones que a todas luces Marsans, aún con su Air Comet, ya no necesita.

Fuentes cercanas a la empresa reconocen que se ha llegado esta semana a un acuerdo con Airbus para renegociar el compromiso asumido en 2007 sobre la base de incumplimientos de ambas partes, más allá de las demoras en la entrega de los a A380.

fuente: Aviación News