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La seguridad jurídica y la estabilidad del sistema financiero son
fuertes ventajas comparativas que ofrece Uruguay respecto a Argentina y
dos de los motivos que determinan un mayor flujo de inversiones desde
ese país.
Hacer esto en Argentina sería imposible". La frase fue pronunciada por uno de los colaboradores más cercanos al dueño de Buquebus, Juan Carlos López Mena, en ocasión de la reunión celebrada hace veinte días atrás en la sede del Edificio Mercosur donde el presidente Tabaré Vázquez rindió homenaje al empresariado del Río de la Plata.
En esa oportunidad, más de doscientos empresarios argentinos llegaron a Montevideo y cada uno de ellos tenía algún tipo de vínculo o relación con inversiones en nuestro país. Algunos en forma directa y otros indirectamente.
Es que el flujo de inversiones desde Argentina hacia Uruguay ha existido desde tiempos remotos, pero es un fenómeno que se ha multiplicado en los últimos años. Nombres como el propio Juan Carlos López Mena, Matías Campiani, Eduardo Eurnekian, Alejandro Bulgheroni, Eduardo Costantini, Franco Macri, Gustavo Grobocopatel o Alan Faena, por citar algunos ejemplos, son cada vez más frecuentes en el puzzle de inversiones extranjeras en Uruguay.
En las últimas horas se han sumado dos nuevos nombres a la nómina. Hace pocos días se conoció el interés por comprar la cadena Tienda Inglesa por parte del poderoso empresario argentino Francisco de Narváez, quien ahora también ha incursionado con éxito en la política constituyéndose como una de las principales figuras de la oposición.
De Narváez, que está vinculado al negocio supermercadista en Buenos Aires, estaría dispuesto a desembolsar más de U$S 100 millones por Tienda Inglesa. Y Robin Henderson -dueño de la prestigiosa empresa- estaría estudiando la oferta con mucha atención.
Hace dos años atrás, en un extenso reportaje publicado en el diario El País, Henderson confesó que tenía interés por vender el negocio. Mientras tanto, hace algunos días se conoció el interés de Marcelo Tinelli, figura asociada al entretenimiento y a las producciones de televisión, por desarrollar proyectos hoteleros en la zona esteña de Uruguay que incluyen permisos para la explotación de casinos y salas de juego, concesionadas por el Estado.
EJEMPLOS
El ejemplo de Juan Carlos López Mena con el desarrollo que ha alcanzado Buquebus es tal vez el símbolo del empresariado rioplatense contemporáneo. A su propuesta naviera y de paquetes turísticos, López Mena suma ahora la idea de explotar una compañía aérea (BQB) que opere entre Argentina y Uruguay y que desde Montevideo pueda volar también regularmente a Madrid. También es propietario de la empresa elaboradora de productos lácteos El Talar.
Otro ejemplo contemporáneo es Matías Campiani, el principal referente del 75% del paquete accionario de Pluna a través de Leadgate. Campiani desembarcó en Uruguay comprando Parmalat, empresa que reestructuró y posteriormente vendió como Ecolat al grupo venezolano Maldonado.
También existe un fuerte interés por expandir negocios turísticos y de aeronavegación comercial por parte del Grupo Transatlántica, el mayor operador turístico del interior de Argentina y dueños de la compañía SOL, que está abriendo la filial SOL Uruguay para poder operar rutas aéreas desde Montevideo a Madrid, Nigeria, La Habana y Punta Cana.
En otros rubros, la llegada de la marca china de automóviles Chery se dio gracias al grupo Socma, cuyo principal referente es la familia Macri. Así fue que realizó una asociación estratégica con la planta de montaje de Oferol y los modelos de Chery -de China- son armados en Uruguay para exportar a Argentina y Brasil.
Eduardo Eurnekian es sinónimo de negocios aeroportuarios. En pocas semanas inaugurará el nuevo aeropuerto de Carrasco, una obra que según las estimaciones ha requerido el desembolso de U$S 140 millones. Pero, además, negoció la compra de los derechos de explotación del aeropuerto de Punta del Este -en Laguna del Sauce- y está estudiando nuevas posibilidades de negocios en el país, que apuntan al área energética y a los agronegocios. Otro poderoso empresario argentino como Alejandro Bulgheroni ha desarrollado inversiones en materia de energía, compra de campos y producción de arándanos, entre otros ejemplos.
Las inestabilidades políticas y económicas del vecino país sitúan a Uruguay como una alternativa segura para las inversiones argentinas. Un ejemplo de ello es el mercado inmobiliario, que se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para el capital porteño.
En este escenario surge el nombre de Eduardo Costantini, que proyecta un lujoso complejo habitacional, denominado "Las Garzas", en el límite entre Maldonado y Rocha. En tanto, Alan Faena, dueño del hotel más lujoso de Puerto Madero, proyecta la construcción de una lujosa torre de viviendas de 20 pisos. La inversión de ambos emprendimientos se estima en 400 millones de dólares.
El campo es otro de los rubros que ha captado mayores inversiones argentinas. La siembra de soja se triplicó en pocos años por tres motivos fundamentales que sedujeron a los argentinos: simpleza impositiva, carencia de retenciones y oferta de tierras.
También crecen los depósitos
Según estimaciones de la prensa argentina, el 90% de los cofres de seguridad que se abren en Uruguay corresponde a dinero proveniente de Argentina.
Ultimas Noticias publicó en la semana un informe que daba cuenta que durante el primer semestre de 2009 los depósitos de no residentes en Uruguay se incrementaron en el orden del 40% respecto a igual período de 2008, según datos que se desprenden del Banco Central. Los primeros seis meses del año reflejaron la presencia de U$S 2.347 millones de no residentes en el sector privado, hasta el 30 de junio. Y a pesar de que el origen de los mismos se desconoce, la gran mayoría responde a bolsillos argentinos.
fuente: www.ultimasnoticias.com.uy