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La revolución de los teléfonos celulares como lectores de códigos que
almacenan información está llegando. Con ellos se podrán comprar
boletos de cine o de conciertos sin hacer fila.
Permitirán también pagar el costo de un boleto de autobús y agilizar el acceso de pasajeros en los aeropuertos, al tener el pase de abordar en la pantalla del móvil.
También serán utilizados como medio para hacer promociones y premiar a los consumidores.
Se trata de la tecnología de códigos bidimensionales o códigos Bidi, como se le conoce en otros países, que está añadiendo nuevas aplicaciones al teléfono celular, ya sea como medio de pago, reemplazo de boletos o de publicidad.
El Bidi es como un código de barras, pero en cuadraditos, formado por cuadrados blancos y negros que contienen información codificada única para el usuario, que pude recibir casi cualquier teléfono celular, ya sea vía Internet o mensaje de texto.
El requisito para la operación de este sistema (para poder leerlos) es que los teléfonos cuenten con cámara fotográfica y con funciones multimedia que puedan recibir la imagen o código.
Este se pasa frente a la pantalla de un lector, que puede ser otro aparato móvil o un equipo tipo scanner, que descifrará el código Bidi, y permitirá el acceso al cine, teatro, pase de abordar o boleto de un transporte.
La idea es montar kioscos donde el usuario, que previamente compró el boleto vía electrónica, presente el código de barras a través de su celular y se le imprima el pase de abordar sin tener que hacer filas.