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por Alberto F. Prandi
especial para el PDU
23 ENE 08 PDU
Hace ya mucho tiempo, desde los primeros días de Octubre de cada año y
hasta casi el final de Febrero, la pregunta que inquieta a los
operadores turísticos y a la prensa local y regional es el desarrollo
de la temporada turística de "Sol y Playa" en nuestras costas y muy
particularmente en Punta del Este.
Es razonable, considerando que casi la mitad de los ingresos provenientes de la actividad turística se generan en el Departamento de Maldonado y muy especialmente, en nuestro principal balneario.
Desde hace años, la sola presencia de las familias propietarias de inmuebles que concurren año a año a la zona, aseguran un significativo nivel de ocupación.
Siendo, la mayoría de ellos extranjeros o uruguayos residentes en el exterior son, como es lógico, considerados turistas, más allá de poseer un bien en la zona.
Resulta entonces decisivo lo que ocurre con quienes deciden visitarnos utilizando la oferta hotelera o el arrendamiento de inmuebles. Por las características de Punta del Este, el número de camas en oferta (entre 150.000 y 170.000) que le corresponden al sector inmobiliario representan más del 90% del total disponible en alta temporada.
Es por ello, que no puede haber una buena temporada estival en el balneario sin una al menos aceptable, temporada de arrendamientos.
Y a diferencia de otros rubros que concentran sus ingresos en pocas o muy pocas empresas (grandes superficies, etc.), el gasto que los turistas utilizan en el alquiler de inmuebles se distribuye entre un importantísimo número de familias de distintos niveles socio-económicos.
Estas divisas son utilizadas para el pago de tributos, obras y mejoras, compras de bienes y servicios, generando no solo, un superlativo flujo de dinero y creación de puestos de trabajo en la zona, sino también en los lugares de residencia permanente de muchos propietarios uruguayos a lo largo y a lo ancho de nuestro territorio.
Resulta claro, que esta actividad es estratégica para la economía del Departamento de Maldonado así como para la del país en su conjunto.
No se entiende entonces que el sector inmobiliario siga esperando una Ley que le de un marco legal a su actividad, que siga creciendo el informalismo ante la falta de controles adecuados de los distintos organismos del Estado que deben también controlar a quienes actúan ilegalmente.
Necesitamos apuntar, hoy más que nunca, a lograr niveles de excelencia que nos permitan dar respuesta adecuada a un público cada vez más exigente y esto se logra con mayor capacitación y profesionalismo.
No es aconsejable, subestimar factores tributarios que estimulan la contratación directa o a través del sector informal ya que no solo perjudican a las empresas que cumplen con las normativas vigentes sino que también disminuyen la recaudación del propio Estado.
Mas allá de la tozudez de quienes siguen violando el derecho a la libre circulación a través de los puentes internacionales y a la desfavorable relación cambiaria con la República Argentina, los datos oficiales confirman un incremento en el número de turistas provenientes de ese país con relación a la temporada anterior.
Estas familias argentinas visitan Punta del Este mayoritariamente por períodos que oscilan entre los 15 y 30 días, al igual que el año pasado.
La conclusión de un artículo del diario Clarín del día Jueves próximo pasado, en cuya tapa titula que nos han visitado mas argentinos pero por períodos de no mas de cuatro días, es totalmente errónea y peor aún, me atribuye dicha afirmación.
El responsable de la nota de referencia debería prestar más atención a lo expresado por sus entrevistados, a los efectos de informar adecuadamente a los lectores de tan importante medio de prensa.