Los mismos uruguayos confiesan que en ocasiones cuando viajan al exterior escuchan la irritante pregunta: "¿No es parte de Argentina?" Pero para los viñateros uruguayos la escasa fama del país como productor de vinos podría facilitar sus esfuerzos por abrirse paso directamente en los mercados premium.
Por ello, asociaciones que agrupan a las más de 240 bodegas de vino de Uruguay acordaron recientemente con el gobierno destinar fondos para reforzar la visión de Uruguay como el "país del Tannat", su cepa más famosa, y posicionar sus vinos entre los grandes conocedores.
La razón es muy sencilla: "No tenemos capacidad de competir en volumen de producción de vinos con países como Argentina o Chile, así que tenemos que competir por ese 15% del mercado mundial que gusta de consumir vinos premium", dijo durante el lanzamiento Juan Andrés Marichal, enólogo de Bodega Marichal. Añade que el proyecto debiera rendir frutos en unos tres años.
Para entonces Uruguay espera que, por lo menos entre los amantes del vino, el país sea más fácil de ubicar.